Internet Remote Control posibilita la monitorización y el control remotos de una conexión a Internet. También permite la comunicación, mediante mensajes, de los usuarios conectados, y la ejecución remota de programas en el servidor.
Internet Remote Control consta de dos programas separadas: IRServer y IRClient. IRServer se instala en el ordenador que tiene la conexión a Internet, mientras que IRClient se instala en el resto de equipos desde los que se quiera vigilar y controlar la conexión. IRServer monitoriza y manda la información de la conexión a todos los clientes que se encuentren conectados. Por su parte, desde los clientes se pueden marcar otras conexiones, desconectar la actual, o ejecutar cualquier programa en el remoto.